Criterios Sociales y Medioambientales. Para inversiones, para proveedores… Ya era hora… (artículo del 2008)

Esta es la actualización de un artículo escrito en febrero del 2008

La nueva intervención de CCOO en la Junta de Accionistas del BBVA (ver); la reafirmación y consenso sobre la utilidad para la Responsabilidad Social, para las Inversiones Responsables -para la Sostenibilidad al fin y al cabo- de los Principios de la OCDE para empresas multinacionales o de los Principios para empresas multinacionales y política social de la OIT , (ver accesos a estos documentos), por ejemplo, me han hecho revisar, actualizar y difundir de nuevo el artículo. Comenzaba así:   

Pues sí. De eso se trata, de incluir estos criterios en toda la cadena productiva, tanto en el sector financiero (clave) como en el resto de sectores (servicios, industria…). Hoy voy a comentar dos acontecimientos que creo importantes, aparte de la aprobación del decreto que constituye el Consejo Estatal de RSE. Ya sabéis que este blog funciona como complemento a nuestro boletín de RSE (en la columna de la izquierda podéis ver las últimas noticias que vamos seleccionando)

EL primero es que fin un fondo de pensiones se anima a firmar los Principios de Inversión Responsable de las Naciones Unidas. Se trata del fondo de pensiones de los trabajadores del BBVA, y la cosa no queda ahí, ya que la empresa ha manifestado su intención de extender estos principios a todos los fondos de pensiones que gestiona.

El hecho se produce justo tras las notas emitidas por los representantes de CCOO en las comisiones de control de los fondos de pensiones del Santander y BBVA,  llamando a la prudencia en tiempos revueltos e instando a contemplar criterios de RSE en la selección de sus inversiones.

Desde la Confederación Sindical Internacional, que participa con dos miembros en el grupo consultivo que elaboró y mantiene estos principios , teniendo en cuenta el efecto de las inversiones sobre los trabajadores y trabajadoras, comunidades y medioambiente, se está animando a todos los gestores a la suscripción de los Principios de Inversión Responsable (PIR), aunque con las siguientes premisas:

Los PIR carecen de unas reglas claras de aplicación- Los representantes sindicales instan al reconocimiento explicito de los estandares de trabajo mínimos de la OIT, relaciones laborales, salud y seguridad.

– Los PIR no se refieren a ningún instrumento especifico para determinar las responsabilidades sociales de las empresas. El movimiento sindical considera que deben utilizarse para este fin instrumentos internacionales autorizados. Éstos incluirían la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los dos instrumentos que abordan directamente el comportamiento de las empresas: la Declaración Tripartita de Principios sobre empresas multinacionales  la política social de la OIT (ver artículo,  crítico con OIT, desde el que se ofrece además acceso al documento,), y las Directrices de la OCDE para las empresas multinacionales (Ver estudio de la Fundación 1º de Mayo-CCOO sobre las mismas) 

Y el segundo acontecimiento al que me referiré es el reconocimiento explícito que esto de la RSE tiene efectos positivos y reales, más allá de la publicidad. Esta vez se trata del sector industrial. La federación del sector textil de CCOO (Fiteqa, gracias al tremendo trabajo de Isidor Boix) ha elaborado un documento sobre la RSE que concluye con el siguiente texto:

«De todo lo anterior puede desprenderse ya que la Responsabilidad Social en la industria de la confección española no es sólo un concepto en debate o en estudio. Se han producido ya importantes concreciones en su plasmación en la vida diaria de las empresas y los trabajadores, se ha podido comprobar que su puesta en práctica supone un compromiso efectivo para la aplicación de los derechos del trabajo y para la corrección de los supuestos concretos en que se detecta una vulneración de los mismos.

Esta aplicación de los principios de Responsabilidad Social no sólo supone la corrección de las vulneraciones de los derechos sino que también está contribuyendo a normalizar las relaciones laborales en las empresas filiales y proveedoras de las españolas.

Sin embargo, de las informaciones referidas se desprende asimismo que la puesta en práctica de los principios de Responsabilidad Social es muy desigual, que no todas las empresas han asumido responsabilidades efectivas similares, que queda mucho por hacer y, particularmente, para facilitar la intervención, y la implicación, de los stakeholders, para que nuestra labor pueda ser esencialmente la de contribuir también a la eficacia de tales compromisos, lo que será, al mismo tiempo, una contribución a la competitividad de las empresas que la practiquen correctamente a través de una mayor calidad del producto y del proceso de producción. Ello supondrá avanzar en lo que ha de ser una meta permanente, también en la industria de la confección: la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de las personas que en ella intervienen en todos los países de este nuestro mundo globalizado»

(Un dato: Inditex tiene unos 1.700 trabajadores en España pero 700.000 empleados y empleadas trabajan en los talleres que subcontrata en el extranjero)

Es un tiempo para la esperanza, pero también es un momento peligroso. Todo se está jugando en una lucha entre una RSE participativa o una RSE configurada y contrastada sólo por las mismas empresas.

Seguimos…

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