El problema de la representatividad en los procesos de RSE. ¿Grupos de interés o ‘grupos que me interesan?

(04/03/2016 Vuelvo a recuperar y ampliar este artículo ) 

El giro social que necesita España, y el mundo, no se dará si no recuperamos el significado del término Responsabilidad Social de las empresas (RSE, o Sostenibilidad… todo parece un juego de conceptos ambiguos), sobre todo respecto a su influencia en leyes, regulaciones y reguladores. ¿Cómo se mide la Sostenibilidad en las empresas? No está nada clara la actitud de los distintos partidos políticos sobre esta cuestión. Los Estados y organismos internacionales siguen sin dar una orientación clara (no influida por expertos, representantes casi siempre de ciertos grupos de poder interesados (no hay nada más ambiguo que la expresión grupos de interés). Ver nuestro artículo'¿Grupos de interés o grupos que me interesan?' (descarga versión completa en PDF). Terminar con esta ambigüedad es trascendental: el término grupos de interés se está utilizando en todas las consultas públicas sobre leyes regulaciones (sobre todo en las Directivas y leyes europeas e internacionales).

Se están habilitando registros públicos oficiales sobre grupos de interés (lobbys), que existen hace mucho en EEUU. El registro europeo de partes interesadas se creó hace años. En españa, como siempre, somos los últimos en transponer directivas europeas, y acaba de crearse un registro en la Comisión Nacional de la Competencia (ver nota de prensa de la CNMC).  Pero si no se actúa (El Observatorio Europeo de Corporaciones -CEO-  hace un buen trabajo de seguimiento y denuncia sobre el registro europeo), parece que esto es oficializar el descaro (la impunidad transparente)Todo esto ilustra el secuestro corporativo de las expresiones que deberían ser Patrimonio de la Humanidad. La batalla actual, la Sostenibilidad. Aun estamos a tiempo de impedir que esos grupos interesados se apoderen del término, convirtiendo en el nuevo traje del emperador.

 

¿Grupos de interés o 'grupos que me interesan'?

Comenté esta cuestión en unas Jornadas celebradas en la Universidad Complutense hace unos meses. Puesto que vuelve a estar en los debates de RSE, que creo que es transcendente, incluso respecto a la calidad de la democrácia, repito aquí lo que dije en esas jornadas ( Descarga PDF completo):

 3.- Sobre la legitimidad de los actores de la RSE. El problema de la representatividad de los grupos de interés. ¿Grupos de interés? ¿Grupos interesados? ¿Grupos que me interesan?

El verdadero problema  es la legitimidad de las grandes firmas de consultoría y auditoría, agencias rating para determinar / vetar los indicadores o la información que deben dar las empresas para ser evaluadas.

Hay una serie de indicadores que tratan del transcendental tema de los grupos de interés. ¿Quién representa a los grupos de interés? ¿Quién representa a la sociedad? ¿Quién representa al medio ambiente? En el caso de los trabajadores, precisamente un grupo de interés central, la cuestión es más fácil. Además de una legitimidad constitucional, la legitimidad democrática que tengamos en cada una de las empresas, por la afiliación que tengamos y por el resultado de las elecciones. En nuestro caso (Comfia) tenemos mayoría sindical en casi todas las empresas del sector financiero, por ejemplo. Sin embargo, no existe ese diálogo positivo que en teoría permite el lenguaje de la RSE. Ni siquiera en empresas que tienen unas buenas o aceptables relaciones laborales.

Los sindicalistas, los trabajadores, somos además consumidores, inversores. Ciudadanos. He oído acusaciones de que los sindicatos queremos acaparar todo el espacio. No es cierto. CCOO tiene un objetivo estratégico de participación en coaliciones con organizaciones de la sociedad civil, y estamos fomentando el fortalecimiento de la sociedad civil organizada para que participe en la RSE. El mejor ejemplo es nuestra participación  en el Observatorio de la RSC.

(Un dato: de los 56 miembros del CERSE, sólo unos 20 representamos los intereses sociales y laborales. El resto representa al sector empresarial y a las administraciones públicas. Aun así, podría funcionar)

En la tragedia de Bangladesh se ha comprobado que para verificar realmente las condiciones laborales, lo mejor es que los sindicatos participen en esta verificación. Como en la crisis (financiera), se ha descubierto el enorme fallo de sistemas de certificación privados (incluso los públicos).

En el fondo, la gran pregunta es ¿queremos un sistema económico social basado en la participación de los ciudadanos o una legión de consultoras y comunity managers que estén detrás de redes de influencia? Tenemos una tecnología que permite la participación ciudadana y unas nuevas leyes de transparencia (con muchos defectos) que tendrán que desarrollarse.

Ejerciendo RSE desde el sindicalismo. ¿De abajo arriba?

Está siendo casi imposible establecer un diálogo positivo empresa/sindicato en torno a la RSE, incluso en empresas con unas buenas relaciones laborales. Se están intentando implicar a las secciones sindicales en una RSE basada en la acción social y elvoluntariado corporativo. Sólo existen contadas experiencias interesantes en el sector textil, a nivel internacional.

El problema es que existen zonas prohibidas para la acción sindical: derecho a la participación en la organización del trabajo. Derechos de información (derecho a saber). Y resulta que la RSE abre estos espacios, pero hay fuertes resistencias.

Existe una dificultad añadida para un avance de la RSE impulsada desde abajo: los trabajadores y sus representantes sindicales hacen cualquier cosa para que su empresa sobreviva en la crisis. (A veces más que el empresario, más centrado en los beneficios)

Estamos intentando hacer avanzar la RSE desde los fondos de pensiones de los trabajadores, incluyendo criterios de ISR pero está siendo un autentico calvario actuar como propietarios activos de los fondos de pensiones. Todo el sistema, incluso el administrativo, en contra. Ni nuestros modelos de idearios, nuestros criterios son aceptados. Ni siquiera se facilita el voto en las juntas de accionistas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *