‘La desigualdad disuelve la Democracia’. RSE y equidad.

Sobre cómo ‘La desigualdad disuelve la Democracia *’, frase que repetimos constantemente en CCOO y que cada vez es más evidente – De Berlusconi a Trump, y la amenaza de más gobiernos populistas y desregulaciones – Continúa el triunfo de los incentivos perversos, la influencia en las regulaciones, reguladores, legislaciones, legisladores y aparato judicial- Todo, a través de la relación del poder corporativo con la prensa, los medios, la influencia de las escuelas de negocios y consultoras, y el mundo académico.  

(Nota: interesante aportación de X.Carlos Árias sobre cómo fue el proceso, durante los años 80,  de inclusión de un disolvente contra el Contrato Social)

(* artículo de A. Cortina sobre el que queremos, en este apartado del blog,  profundizar y concretar cómo opera este mecanismo de degradación de la democracia )

– Nuevo dato: los sueldos de los directivos subieron un 10% y los de los empleados cayeron un 0,6% en las empresa cotizadas)

– Pero ¿y cuánto han acumulado durante estos años de crisis, incluso en los años en que sus empresas tuvieron pérdidas ? (una pista) ¿qué entendieron por ‘austeridad’?

– España, récord mundial de incremento de la desigualdad y el desempleo . Las dos cuestiones tienen una relación: en España se despide antes que modificar los privilegios de las élites, dicho muy a grosso modo (ver vídeo). Es necesario ya decirlo así: están encendidas todas las alarmas.
– Es increíble lo que puede hacer una persona por conservar un salario de más de 300.000.- euros (y si se asocian en redes de influencia…)
-¿Pensaban los tres últimos directores del Fondo Monetario Internacional en eso del  ‘Bien Común’?

Es la influencia de un sistema de incentivos perversos sobre los gestores, consejos, auditores, consultores, políticos, escuelas de negocios, grupos mediáticos, reguladores  y sistemas de inspección (públicos y privados). Influencias desde y sobre sectores (financiero, energía, industria extractiva…) que determinan políticas nacionales e internacionales que nos llevan a crisis sistémicas. Un sistema de influencias que han llevado incluso a pervertir el sentido de la Teoría Económica (‘El extraño triunfo de las ideas equivocadas‘. Ver la situación de los Colegios de Economistas y qué ha pasado y qué puede pasar en la Universidad)

Es algo que tiene que ver con la resistencia al cambio (de modelo productivo, financiero e industrial, al nuevo paradigma de transparencia, que a su vez tiene que ver con el cambio de los sistemas de información…) Lo normal es que el avance tecnológico hubiese producido bienestar para todo el planeta, y no este evidente aumento de desigualdad global, que está llevando incluso a crear ciudades y barrios paradisíacos junto a zonas socialmente devastadas (Desde Guinea a Qatar…¿hacia una sociedad Blade Runner?…(Yo hablo contínuamente de Orwell y la advertencia que nos hace en 1984)

El Fondo Monetario Internacional (nada menos) acaba de publicar un informe en el que atribuye al paro y al bajo poder sindical el aumento de la desigualdad (a buenas horas). Sin sindicatos que defiendan tus derechos, mayor desigualdad ¿lógico, no?.  Es curioso: hemos estado más de una década denunciando que los organismos financieros han estado publicando y difundiendo otro informe emitido anualmente -el Doing Business, del Banco Mundial- en que ‘demostraban’ que tener sindicatos era un factor contraproducente para las economías y la competitividad de cada país. Algo decía también ese informe sobre los impuestos (hablaré más adelante sobre RSE, competitividad y Fiscalidad responsable) . Vista la reforma laboral española, y la legislación restrictiva sobre derechos sindicales y libertades, está claro que nuestros dirigentes han hecho bastante caso a estos informes (los del D.Business)

Los incentivos perversos, la desigualdad y su relación con la crisis y el empleo, fueron cuestiones analizadas con datos concretos de las empresas en nuestro informe sobre retribuciones #RSequidad, que incluía una serie de propuestas para medir la desigualdad y poder avanzar hacia la equidad. Los sindicatos elaboramos este tipo de informes y hacemos este tipo de propuestas, como la de ingresos mínimos que acabamos de presentar como Iniciativa Legislativa Popular (a eso se refiere el nuevo informe del FMI)

Observamos, con cierta desesperación, cómo se están publicando cientos, miles de artículos y tesis a partir de las muy acertadas teorías de Thomas Piketty, pero no vemos que se esté intentando medir y concretar la desigualdad en las (grandes) empresas o en las relacionadas con el sector público. Decíamos en nuestro informe-propuesta algunas cosas novedosas. Sí, un poco audaces. Entre ellas (ver anexo sobre cómo proponemos medir en este link):

– Utilizar el modelo de Eurostar para estimar la desigualdad entre los 5 tramos de ingresos de toda la empresa: el porcentaje de gastos de la cúpula (consejo, alta y media dirección y directivos incluidos en los Informes de relevancia prudencial). Puede que exista una concentración importante de gastos salariales en un grupo de gestores que no estén en el Consejo o alta dirección.

– Estimar todos los costes, no solo salariales (cuanto ‘cuesta’ un alto directivo, incluidas sus ahora famosas tarjetas, sean del color que sean, sus viajes, formación, mucha veces ‘de lujo’…).

– Complementamos este ratio con la aplicación (y difusión) de estándares más interesantes (los nuevos de GRI, por ejemplo. Ver imagen inferior) o ratios como el 1:12 (Suiza) ¿recordáis?. Incluso intentamos aplicar ese ratio en alguna de nuestras empresas.

Para CCOO son clave los indicadores de RSE que pueden ayudar a demostrar la equidad en las empresas, dado el aumento de la desigualdad en el mundo, que en España ha sido constante en los últimos años, y las consecuencias que esta tiene en la sociedad y en la propia economía. Existen ya indicadores interesantes (muy mejorables, y además, gracias a algunas nuevas regulaciones). Tenemos el derecho (porque a las trabajadoras y trabajadores nos afecta directamente: la viabilidad de la empresa a lo mejor depende de estas cuestiones) y el deber, también como ciudadanos (por lo dicho de que los sectores productivos determinen incluso la viabilidad de un país),

Pero, ante estas propuestas ¿qué dicen muchas empresas y sus líderes?: ‘como la RSE o el Buen Gobierno es algo voluntario, utilizaremos esos indicadores si lo vemos conveniente. Y además, los interpretaremos a nuestra manera’ . Vale, sí, dicho un poco a lo bestia, pero es eso.

En breve comenzaremos a publicar si las empresas están utilizando (y cómo) los indicadores y estándares propuestos.

Como puede verse en los últimos datos publicados (reportaje de El País), parece que las empresas no han entendido el mensaje:  los sueldos de los directivos subieron un 10% y los de los empleados cayeron un 0,6% en las empresa cotizadas.

  • Nota 1: el caso Coca Cola, paradigma de la poca atención al indicador-ratio empleo-beneficios
  • Nota 2: el sector financiero, ‘preocupado por su reputación’. Ver la respuesta a nuestras propuestas.
  • Nota 3: Incentivos tóxicos y directivos tóxicos. Miedo y prolongaciones de jornada en españa

 

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