Dejen que me desahogue un poco…(píldoras ¿radicales? sobre la #RSE que vivimos)

(Guión para mi intervención en acto de la revista Corresponsables en Barcelona el 09/03/2017. Ver programa)

Primero, un poco de publicidad: tras 13 años y 676 números, el boletín ‘decano’ de la RSE en España se ha tomado un respiro. Unos flashes de los últimos números: https://youtu.be/GHnVehD2YfU

(No intenten leerlos ahí. Pueden encontrarlos en nuestra web)

  • ¿Un boletín sindical de RSE? !!! Eso no estaba en el guión (para muchos, el sindicalismo era y es el enemigo a batir)
  • Nuestro boletín ha estado abierto a otros: difundíamos y dimos a conocer el boletín de Empresas y DDHH, ComunicaRSE, Diario Responsable, a OMAL…(seguro que olvido a muchos) y también a este medio, Corresponsables, que siempre ha insistido en nuestra participación. En los últimos tiempos estamos colaborando más con Ágora, y siempre, con nuestro Observatorio de la RSC (del que CCOO formamos parte como fundadores)

Y ahora, al grano. Sobre la pregunta propuesta: ‘¿Qué puede hacer la comunicación por la RSE?’:

  • Vivimos el triunfo absoluto del marketing y la economía de la apariencia. Desde la ética a la denuncia, todo se ha convertido en un negocio o un medio de vida. Y es que en un país con más de un 25% de paro, incluso el mundo académico, al que insto a la rebelión,  ha sucumbido ante esta situación.
  • Parece mentira dónde estamos, a qué nivel de degradación ha llegado la protección social de un país que podría ser el paraíso y el ejemplo del Turismo Responsable, el empleo verde, la agricultura ecológica o las energías renovables.
  • Si existe corrupción en lo regulado, en lo no regulado, en lo vinculado tan erróneamente a la voluntariedad suprema, ya es el colmo. Casos tremendos, impresentables:  de Noos y su Stakeholders Institute, a todo los relatado por Sharan Burrows en este artículo, que debe ser de cabecera.
  • Y además hemos vuelto a las andadas: acción social, patrocinios, voluntariado y defensa numantina de la reputación, como sustitutos de RESPONSABILIDAD
  • Siempre hemos pensado que la RSE es un espacio de diálogo positivo y sincero ante problemas que reconocemos muy complicados de abordar por las empresas y gobiernos. Esta perspectiva ha sido arrojada a la basura por una coalición tóxica que ha reaccionado a la contra. ¿Cambio de modelo productivo?
  • Si no sabemos, si no analizamos qué está pasando con los Planes Nacionales de Empresas y Derechos Humanos y con el Tratado Vinculante (ver la carta de Ruggie a Juncker); con el Consejo Estatal de RSE (si estás interesado mira Todo sobre el CERSE, no sea que tanto tertuliano te confunda); sobre cómo se ha degradado la esperanza ante la Directiva de Información No financiera, la ley de economía sostenible… nada funcionará en el futuro. Nuevos inventos tendrán igual o peor resultado.
  • ‘La RSE ha muerto’ ‘Ahora el paradigma es la Sostenibilidad’. Nos parece un juego de trileros. Ocurrirá lo mismo con los ODS, que además se prestan mejor sustituir responsabilidad y justicia por caridad. Lo esencial son los indicadores básicos relevantes y comparables, que siguen pendientes desde que se publicó la Ley de Economía Sostenible.
  • Sabíamos que habría oposición ha incluir entre estos a los indicadores de igualdad salarial o fiscalidad responsable. Pero no hasta este extremo.
  • Pero claro…con esta política. Sin un cambio político poco podrá hacerse. Pero sí. Los medios pueden ayudar:
    • Seleccionando y difundiendo información crítica. La RSE, fuera de estos ámbitos,  ha perdido toda la credibilidad. Y esta información no debería quedar relegada, como espacio exótico para radicales, bajo un montón de artículos/anuncio.
    • Prestando atención a quién aparece representando a los denominados ‘grupos de interés’. La situación es…lamentable: la mayoría de las veces, se trata de fundaciones empresariales, beneficiarios de la acción social o directamente patrocinadores.

Esto último es fundamental, no sólo para el cambio necesario, radical, que deberían dar estos procesos, sino nada menos que para el futuro de la democracia, que está en peligro. Lo cuento aquí con más detalle: https://goo.gl/7kl10M

La humanidad se la juega. El mundo se equivocó dos veces y tuvimos dos guerras mundiales. Parece que no hemos aprendido. La RSE o la sostenibilidad deben ser algo más que un negocio de miles de millones y un sistema de mejora de la reputación.

(Ver también nuestra presentación del Anuario de Corresponsables en Sevilla en 2015. Lo dicho ahí sigue siendo válido)

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