Foro de Economía Progresista. Cuaderno de notas (sesión 25/01/2018)

Cuaderno de notas del Foro de Economía Progresista. ‘La necesidad de un relato común‘. Sesión del 25/01/2018. Invitados: Cristina Narbona y Juanjo Lopez Uralde. Link a mis notas de sesiones anteriores.

 

 

 

Actualización: link al las ponencias y resúmenes de las exposiciones de los invitados

Próxima sesión. HACIA UNA ECONOMÍA FEMINISTA. La revolución de las invisibles (Sesión abierta 27/02/2018 – Con Gema Gil, Lina Gálvez y María PazosLink -Ver cartel más abajo)


En la sesión del foro de Enero (Sostenibilidad-Un nuevo modelo de progreso), mi pregunta enlaza con el final de la intervención de Juanjo L. Uralde, que también se preguntaba ‘¿qué ha pasado, también,  con el concepto de Economía Circular?’. Mi intervención fue la siguiente (la he ampliado, y espero, aclarado un poco):

Por supuesto. Sí. La desigualdad disuelve la Democracia. Y aporofobia es la palabra del año. Postverdad, la del año pasado.  Pero no basta repetir frases y palabras, que parece tomaran vida propia. Economía circular, del bien común, colaborativa, emprendimiento, RSE, ODS’s (el último grito), sostenibilidad (la última batalla). Pero no, no es que conceptos e ideas se degraden solos. No es ‘la vida secreta de las palabras’ lo que las convierte en unas burbujas especulativas más, como las que parece se quieren reactivar para intentar salir, de muy mala manera, de esta crisis global. Lo que les ocurre es que este sistema de competitividad irresponsable que vivimos (también entre personas y organizaciones), la degeneración de lo que significa ECONOMÍA, de lo que significa DESARROLLO (se olvida HUMANO), el consume hasta morir y produce hasta morir, el marketing triunfal,  se adueña y fagocita estas palabras e ideas de cambio. Ya está bien. No vale ya pasear a la ÉTICA como si fuera un ídolo en procesión . Esa ética procesional es una ética cuántica: basada en cuentos reputacionales. Y queremos una ética basada en las cuentas, en hechos reales. En un verdadero VALOR COMPARTIDO. Porque seguimos viviendo en la crisis de los incentivos perversos.

La última gran palabra, una que llevamos ya 50 años repitiendo todas y todos (políticos, agentes sociales, mundo académico…) en todos nuestros discursos y documentos: SOSTENIBILIDAD. Recuperar el sentido de esta palabra, que también debería haber sido sagrada es la tarea más urgente si queremos avanzar, juntos -puesto que sino será muy difícil, ya que vamos tarde (demasiado, sí,  J.Ángel) –  hacia ese lenguaje, esa estrategia, esa solución común para cambiar el rumbo de esta situación cainita y esta política desastrosa. Recuperar el significado de la SOSTENIBILIDAD de su secuestro corporativo (*). 

La parte concreta de mi pregunta, estaba dirigida más a Cristina Narbona: ¿vais a intentarlo, por ejemplo, exigiendo el cumplimiento de la Ley de Economía Sostenible? Es una ley elaborada por un gobierno socialista, aprobada por unanimidad, y no se está cumpliendo. Deben hacerlo. En este momento, la oportunidad está relacionada con la exigencia a las empresas de información relevante, clara y comparable sobre sus impactos en la sociedad y el medio ambiente. Incluido su impacto fiscal. (Cristina no me contestó, al memos directamente, a esta cuestión tan concreta. Juanjo sí citó que efectivamente había varias iniciativas socialistas que ha defendido más el que sus propios autores)

La gran batalla de este siglo se está dando en la determinación sobre quién y qué parámetros e indicadores se van a utilizar para medir la SOSTENIBLIDAD. El Futuro de la Democracia, el Futuro del Planeta, el Futuro del Trabajo (2) dependerá de esto. Sostengo, sostenemos creo, que ese Futuro está en peligro.


Esta fue también la esencia de mi intervención en la sesión anterior del Foro (17/12/2017), que se dedicó más a la cuestión de la REGULACIÓN, que realmente es la esencia de todo. (Puesto que me faltó pasar a este blog mis notas de esa sesión, intentaré hacerlo aquí)

En esa sesión los invitados fueron Sira Rego (Izquierda Unida) y Jorge Fabra (Economistas Frente a la Crisis)


Un incidente, que por suerte aclaró Juan Gimeno en la sesión del 25E,  y que luego quizá describa, me hace reafirmar que, por supuesto, la socialdemocracia ha cometido y sigue cometiendo grandes errores. Pero que tal como demuestra esta muestra, también sufre un ataque, más o menos organizado (¿Trump es una cosita organizada o el fruto de una serie planificada e insensata que comenzó hace mucho?) a lo SOCIAL (incluido también al sindicalismo global, a los activistas, a los indignados, a…) Este ataque incluye el aislamiento, la difusión de noticias falsas (este ‘incidente’, que parece relacionado con la ultraderecha, es un ejemplo), la criminalización de la protesta, y hasta la eliminación física de activistas (sociales, medioambientales, laborales, del Derecho…) Creo que el objeto de estos ataques es impedir precisamente que nos pongamos de acuerdo en esa estrategia común.  Y lo están consiguiendo.

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