El orden fiscal y el sentido de la vida

Actualización: artículo escrito antes de la pandemia. Hoy, ante la tragedia y el abismo económico y social, el titular tiene aun más sentido. La fiscalidad es la clave, tal como se ve en el debate sobre el papel de Europa. Todos de acuerdo, ¿no?

La Tasa Tobin y la Tasa Google, de rabiosa actualidad. Y rabiosos, los opositores a una fiscalidad justa , y lo que es peor, al mas que necesario orden económico

Artículo actualizable. El título también hace referencia a un estado de ánimo. Me refiero a que … nada tiene sentido si ni siquiera esta cuestión ha quedado clara tras 20 años trabajando por unos indicadores clave para avanzar hacia una economía verdaderamente sostenible. También es un pequeño homenaje a Terry Jones (Monty Python) y a Jose Luis Cuerda. Cosas de los Amanecistas.

Sin ingresos no habrá protección socialSin orden y justicia fiscal no habrá orden económico. Sí: la desigualdad disuelve la democracia. Jamás ha sido más evidente la necesidad de una reforma fiscal (link a informe y propuestas de CCOO para una reforma fiscal en profundidad).

¿Qué sentido tiene seguir hablando del New Green Deal, de la Declaración de Davos, de RSE/Sostenibilidad, si sabemos que contribución fiscal de muchas empresas empresas es muy baja? ¿Qué sentido tiene que una empresa haga publicidad / RSE sobre voluntariado, bancos de alimentos o planta 1.000 árboles si sabemos que paga sólo un 5% de impuestos?

Mientras no avanzan estas propuestas legislativas, exigimos, e instamos al  gobierno, a los reguladores, a todas las administraciones públicas (recordemos de nuevo: la obligación del Estado de proteger), y por supuesto, a las empresas, a que informen correctamente de sus Huellas Fiscales reales. Las juntas de accionistas y las memorias de Información no financiera / Sostenibilidad/ RSE ofrecen una buena oportunidad para manifestar esta exigencia. En CCOO tenemos un compromiso congresual de exigirla en todos nuestros ámbitos de influencia.  Sin diagnóstico, sin indignación ‘ordenada’,  no habrá solución.

En el informe y propuesta de reforma fiscal integral presentada por CCOO en rueda de prensa el pasado 5/02/2020 estimamos que el diferencial entre los tipos reales y la presión fiscal media europea supone unos ingresos de unos 75.000 millones de euros de menos para el estado.  Respecto al impuesto de sociedades, se detalla aquí ese diferencial entre el tipo efectivo que pagan realmente las empresas y qué pagarían si al menos el tipo real fuese de un 15% : 

Mientras se legisla o no, al menos, debe visualizarse la aportación fiscal real de cada empresa (ver detalle)No puede permitirse ni un minuto más, en un mundo en el que predomina la imagen y marca como valor, que sigan difundiendo información engañosa sobre su ‘huella fiscal’, por ejemplo (sangrante) asignándose impuestos recaudados como pagados.  

Señalamos de nuevo las declaraciones de una influyente líder empresarial –parte interesada, por cierto– afirmando que su empresa paga un 35% de impuestos, cuando en su sector el tipo medio fue de un 2,5%. Lo señalamos en nuestro artículo de denuncia / referencia. Ahí hacemos una reflexión a propósito de las iniciativas regulatorias, (como la tasa Google y tasa Tobin, con poderosos enemigos, tal como puede verse aquí. Y una más global, el procesos BEPS de la OCDE, endiabladamente lento)

Como ocurre con otros aspectos/indicadores básicos sobre el impacto social de las empresas, sin un diagnóstico correcto no habrá avances. Y más que nunca, ha sido tan evidente la necesidad de materializar el derecho a saber, el derecho a la verdad, por una parte, y por otra, el derecho a la información y consulta a los representantes legales y legítimos de las trabajadoras y trabajadores, mediante una información clara, relevante y comparable. 

El valor real de las empresas debe estar basado en la valoración de una serie de ‘huellas’ de su impacto en la sociedad y el medio ambiente. Una de ellas, su huella fiscal.

Y como sindicato global, sociopolítico, consciente, volcado en la protección social (país/planeta), reivindicamos una fiscalidad verdaderamente responsable, tanto para las empresas españolas como las que operan o quieran operar en nuestro país (licencia para operar). Es una muestra paradigmática de lo que nos diferencia de los denominados sindicatos corporativos (que seguirán el consejo de ‘no seáis tontos, al pagar más impuestos tendréis menos pagas, y crearíamos menos empleo’)

Adjuntamos también aquí la tabla resumen de recomendaciones para los análisis de memorias no financieras (Memorias de RSE-Sostenibilidad reguladas por Directiva / Ley 11/2018) y para las Juntas de accionistas (fuente: resumen de campaña de juntas de accionistas 2019, difundida con ocasión del anuncio de la campaña de juntas 2020)

Artículo complementario al del anuncio de la Campaña para las Juntas de Accionistas 2020

@jcarlosgonz

«Píldoras»:

  • No daremos el visto bueno a las memorias no financieras (de RSE/Sostenibilidad) que utilicen programas de ‘marketing fiscal’
  • Sin dato claro, relevante y comparable del tipo fiscal efectivo, la difusión de ‘buenas prácticas fiscales‘ contribuye a seguir confundiendo, cuando no engañando.
  • Si tan preocupados están ciertos sectores empresariales por su reputación… hágannos caso.
  • ¿Qué sentido tiene que una empresa haga publicidad / RSE sobre voluntariado, bancos de alimentos, o que planta 1.000 árboles, si sabemos que paga sólo un 5% de impuestos?
  • El valor real de las empresas debe estar basado en la valoración de una serie de ‘huellas’ de su impacto en la sociedad y el medio ambiente. Una de ellas, su huella fiscal.
  • Creo que no se ha comprendido que esto es una forma de aflorar, y luego, valorar, por fin, las famosas EXTERNALIDADES. Los impactos de las empresas en la sociedad. (Continuaré insistiendo…)

@jcarlosgonz

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