La movilidad sostenible en los balances empresariales #SEM2020

Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad Sostenible #SEM2020 anticipamos algunos datos del proyecto de análisis (fase Ley 11/2018 de INF)

Debido a la pandemia y el auge del teletrabajo (recién regulado por el Decreto Ley 28-2020), ahora son de máxima importancia de los sistemas desconexión digital laboral (citados como indicador en la Ley 11/2018 de regulación de balances empresariales). Queremos una movilidad sostenible, no una inmovilidad insostenible: transporte público seguro, masivo, asequible, accesible y no contaminante (Ver reivindicaciones al Ministro de Transporte)

La emergencia climática, medioambiental y de desigualdad que ya vivíamos refuerza la urgencia de abordar el trabajo de evaluación de los impactos y riesgos de las empresas en la sostenibilidad. Es ya además, por fin, una obligación legal (aun precaria)

(en breve completaremos la tabla, y divulgaremos conclusiones y recomendaciones)

La transversalidad de algunos de los indicadores de Sostenibilidad empresarial (o indicadores de RSE, de buen gobierno, o de información no financiera), es evidente.

La evaluación de la RSE (o sostenibilidad) se concreta en la medición de una serie de ‘huellas’ de impacto sociolaboral (laboral, fiscal, medio ambiental…), en toda la cadena productiva, y de inversiones. Esto último, la cadena de valor, está relacionado con el concepto y el desarrollo legislativo del concepto de debida diligencia

Sobre esta cuestión del gran impacto medioambiental indirecto del sector financiero y seguros, incluyendo a las instituciones financieras, son de interés el análisis especial elaborado por Greenpeace (encargado al @ObservatorioRS), la herramienta de la coalición Reclain Finance, que en España mueve Ecologistas en Acción, así como el trabajo de BankTrack (ver detalles en nuestro artículo de referencia , aquí)

Para informar sobre el impacto medioambiental hemos defendido como indicador relevante y de consenso la huella de carbono (en relación a las emisiones GEI y a lucha contra el cambio climático), incluso también como ejemplo ‘pedagógico’ del resto de huellas (en esto, en principio hay consenso ‘científico’) El problema aparece, como siempre, en el cómo y quien mide. TUIT

Desde el punto de vista laboral observamos que no se está calculando la estimación de la huella por el transporte de empleados. Y es clave, dada la capilaridad del tipo de empresas de servicios (empresas con redes de cientos o miles de oficinas y establecimientos). En el sector financiero además se refuerza la importancia del tema por su vínculo con el incremento de la exclusión bancaria / despoblación / cierre de oficinas (que obligará a más desplazamientos también a clientes)

En este aspecto, una de las denuncias que más han destacado nuestros analistas es que mientras los informes incluyen multitud de buenas prácticas sobre movilidad sostenible, algunas patronales y líderes empresariales de los sectores analizados están intentando aumentar el radio de movilidad geográfica en los convenios colectivos que están negociando. Que un convenio o una reestructuración aumente el radio de desplazamientos de 25 a 50 km. -un ejemplo, real- tiene un tremendo efecto negativo en la movilidad, con sus repercusiones en la seguridad vial, en el tiempo de trabajo por desplazamientos, y el clima laboral (terror al despido, y a que te trasladen). Atención a los riesgos psicosociales) Esa actitud, hoy, con la pandemia, y la necesidad del teletrabajo, queda en entredicho (lo dicho en la cabecera del artículo).

Seguramente algunas empresas sí estarán tomando medidas positivas, y otras no. De ahí la importancia de la comparabilidad de los indicadores. Recordemos que el objetivo de todo este largo proceso hacia una economía/planeta sostenible es conseguir información clara, accesible, relevante y comparable para los grupos de interés. Y por tanto, la importancia de los observatorios, ya sean sectoriales o globales.

Un buen método para avanzar es comprobar la transparencia y efectividad de los datos que aparecen en las memorias no financieras de las empresas (reguladas ahora por una Directiva – Ley 11/2018)

Proponíamos este estudio ( tabla resumen) como método de estimación rápida, y para avanzar en el sistema de indicadores de referencia de la Ley y Directiva de Información No Financiera / CERSE

  • Sector – Subsector – Empresa
  • Huella de carbono:  Dato. ¿Aparece en el registro público * ? Link
  • Alcance (grandes proveedores; grandes proyectos; cartera de préstamos ) Nivel de 0 a 4, por ejemplo
  • ¿Estiman la huella por transporte de empleados? Nivel de calidad del cálculo.
  • ¿Participan los sindicatos?
  • ¿Participa la empresa en planes de movilidad?
  • ¿Se elaboran diagnósticos, encuestas -incluyendo tipos de medios de transporte-…?
  • ¿Existe la figura del Gestor de Movilidad?

‘Píldoras’ – Difusión:

La movilidad sostenible en los balances empresariales #SEM2020

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