¿Por fin, incentivos sostenibles?

Seguimos viviendo en la crisis de los incentivos perversos. Hemos luchado mucho para que se consideraran claves los indicadores sobre de los incentivos vinculados a la sostenibilidad en las memorias no financieras (RSE/Sostenibilidad). Muchos años después de reivindicarlos, de difundir estándares sobre incentivos sostenibles, parece que hoy ya están de moda (vía Pacto Verde Europeo – BCE). Me temo que sin un cambio real de mentalidad* , si seguimos teniendo la avaricia como motor de desarrollo, se seguirá maltratando a clientes, empleadas y empleados, al planeta, para conseguir tu ‘bonus’ basado en la venta de algún producto algo ‘verde’, como una moda.

Anotaciones para un artículo oportuno para esta semana: ‘La paguita y los bonus sostenibles» (posible título) Curioso: quienes perciben retribuciones millonarias argumentan, desde sus paraísos (#JusticiaFiscal !!! ), que este país no puede permitirse un ingreso mínimo vital, que además fomenta la vagancia, etc… Socialmente, repugnante.

Peor aun si no se asume la equidad como valor y principio básico del desarrollo (¡humano!: PIB versus IDH*), y se concreta demostrando cómo es el reparto de rentas/beneficios/gastos en las empresas (incluido el pago real de impuestos). No sea que sigamos con directivos con ganancias de 3 millones de euros, eso sí, con un 10% vinculado a la venta de productos verdes, y presionando a sus trabajadores para conseguirlos. Y ahora, bajo la doble la amenaza del COV19 y el desempleo que se avecina... Miedo y terror en el trabajo. Seguimos luchando contra el cambio climático, mejorando el clima laboral. Los incentivos sostenibles deberían servir para eso.

(*) El IDH Índice de desarrollo Humano debido a la pandemia del COV19 bajará por primera vez desde 1.990 (ver noticia). El reto para la #Agenda2030 será enorme, así que ¡ #TimeFOR8 !

Hemos usado el sistema de indicadores del IDH – el sistema de indicadores elaborado por el PNUD (Agencia de Naciones Unidas para el Desarrollo) como contraposición al PIB, y además, como modelo para medir la sostenibilidad/RSE también en y desde las empresas. De esa idea surgieron estándares de medición como el GRI (es parte de mi/ nuestra larga historia de incidencia en estos procesos)

Temas: #Taxonomía #ISR riesgos #ASG #Sostenibilidad #agenda2030 #RSequidad #JusticiaFiscal #Tax #TaxPrint #RSE #RSC #RBC

La cuestión ha sido tratada en este blog y nuestros informes repetidamente. Por ejemplo, aquí: Desigualdad, Democracia y protección a los denunciantes.

Véanse los datos, ratios y propuestas de nuestros informes del proyecto #RSequidad

Píldoras:

(*) Sin un cambio de mentalidad… Notas para reflexiones sobre toda una época: Francisco Gonzalez (retribuciones acumuladas durante su mandato: ¿unos 100 millones de euros? ¿Su coste, incluidos sus guardaespaldas?) . Agente influyente en regulaciones y reguladores, incluida la reforma laboral; vinculado al ‘Aznarismo’ y al caso Villarejo: ‘Un banquero no tiene amigos…» ; Con partes interesadas con esa mentalidad, con todo un sistema de influyentes fundaciones y grupos de presión, era difícil que nuestro país avanzara en igualdad y derechos… El modelo se repite en todos los sectores (paradigmáticas las retribuciones de las cúpulas de las constructoras, industria del automovilismo, turismo…) Cuando hablamos de incentivos perversos nos referimos también a las puertas giratorias y a todos los mecanismos usados, sobre todo por los más privilegiados (no sólo, y no todos, claro) para influir el legisladores y legislaciones.

(Los bancarios no son banqueros, por cierto)

Todos hemos sido testigos durante la pandemia del intento de venta cruzada y cobrar comisiones indebidas en banca… Es el ejemplo de actitud de algunos gestores, muy en relación a esos incentivos perversos (mi bonus, mi ascenso, no perder mi puesto…). Si no fuese por los ‘avisos’ del propio ICO, la CNMV, Banco de España, el propio BCE (*) y otras instituciones europeas, y por qué no decirlo -lo se de buena tinta-, por las denuncias (prudentes) de los sindicatos de clase a las cúpulas empresariales, la actitud continuaría (las empresas miran para otro lado…). Y me refiero también al no reparto de bonus, dividendos… Algunas empresas lo han hecho ‘voluntariamente’, sí. Pero nos tememos que sea algo coyuntural, o incluso propagandístico.

(*) El Deber de Proteger, de los Estados, de las instituciones, de la política. El deber de regular. Reglas para las empresas. Derechos para las personas. Tan sólo eso… Está en nuestra Constitución.

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